Una función de enablement desde cero
Una práctica de tecnología de una Big Four que entregaba programas para clientes de Estados Unidos estaba incorporando project managers sin ningún programa estructurado de entrenamiento detrás. Los que entraban aprendían sobre la empresa y sobre nuestra práctica específica a través de la prueba y error, lo que generaba muchas fricciones con el cliente, con la empresa y con leadership.
El problema
No había currículum de aprendizaje, ni un entendimiento claro de qué era lo que los new joiners tenían que aprender, ni de lo que los clientes internos necesitaban que supieran en la primera semana.
Y esa primera semana ya exigía rendir a un nivel muy alto, sin conocer la jerga, los sistemas internos, ni siquiera el organigrama completo.
Qué hice
Estructuré el programa alrededor de lo que un PM efectivamente tiene que hacer en sus primeros noventa días, en lugar de alrededor de lo que resultaba cómodo enseñar. Escalé las cohortes de 5 a 15 participantes sin diluirlo, y funcioné como buddy y mentora dedicada de cada persona nueva — que es además la forma en que me fui enterando de lo que al programa le faltaba.
En paralelo entregaba rollouts de tecnología en varios sitios de clientes en Estados Unidos: alcance, cronograma, aprobaciones y QA, y sostuve los requisitos de seguridad de la información para el almacenamiento de datos cuando la conveniencia empujaba para el otro lado.
Resultado
El programa triplicó su tamaño y se convirtió en el camino de entrada estándar.
Reconocida como Top Performer en 2022 y 2023.
Por qué importa
Las empresas chicas contratan fraccionalmente exactamente para esto: algo tiene que existir que todavía no existe, y nadie tiene el tiempo de construirlo.